Historias imposibles
En Historias imposibles, Laura Solórzano indaga en la materia del lenguaje hasta volver a la escritura protagonista. Cada texto ensaya una metamorfosis: se corporiza y se erige como fuerza vital. No hay trama, solo un pulso emocional y conceptual, la conciencia deslizándose sobre el lenguaje. El libro funciona como un laboratorio de narrativas mínimas que se expanden en prosa poética y los versos extensos que caracterizan la obra de Laura, quien despliega aquí una poética radical: la imposibilidad como única forma de sentido.