Haikus itinerantes
Hace más de cien años, un pasajero del tren México-Veracruz llamado Francisco Monterde registró, a manera de haikus, lo que contempemplaba a través de la ventana. La travesía poética de ese viaje se convirtió en el libro "Itinerario conemplativo", publicado en 1923. En el prólogo de ese singular poemario, José Juan Tablada elogia al joven escritor como haijin mexicano.
Cien años después, Haikus itinerantes propone re articular el itinerario de Monterde como un acompañante de viaje que dialoga desde la lectura novidimensional. Textos de escritores contemporáneos, mapas, cartas entre otros objetos, viajan junto a los haikus del autor para invocar su experiencia de joven viajero.