Antijuricidad
Casos que han modificado su aplicación
“En el círculo de las conductas lícitas y las ilícitas existe una línea clara que las divide y, por cuando hace al delito, aparece dentro de las segundas el elemento denominado: antijuridicidad”. Así lo ha explicado, por más de setenta años de cátedra, el profesor doctor Ricardo Franco Guzmán. Pero, en la práctica, ¿cómo se justifica una conducta más allá de la teoría?
En los últimos treinta años, el autor de este libro ha dado seguimiento a la tarea del ilustre penalista, tanto en su actividad docente como en el litigio y, de esos casos que han sido significativos para la vida jurídica de nuestro país, halló dos que pudieran ser apreciados por alumnos y profesionistas del derecho.
El primero constituyó una referencia hacia casos del pasado en que las parejas sentimentales cometieron homicidio de sus compañeros. Destaca uno en el que, contrario a lo que pudiera creerse sobre que la defensa se decantaría por una defensa legítima, sorprendió a propios y extraños que sostuviera la posibilidad de un suicidio de cinco balazos. Independientemente del resultado, este caso permitió abordar una figura que paulatinamente se abrió paso en la teoría (y en la práctica): “la muerte del tirano de casa”.
El segundo reveló que la antijuridicidad no es un aspecto rígido de la dogmática penal y partió de la pregunta sobre si podría ocurrir el error en el golpe en la legítima defensa.
Este libro rescata esos dos momentos para invitar a su lectura y reflexionar sobre los temas que se trataron en las defensas relatadas.