Pausar el juego
Nacida en el contexto de las redes sociales, la micronovela se distingue de otros géneros brevísimos porque busca, por medio de capítulos muy pequeños, la condensación mínima de una vida. Eso es lo que Alejandro Molina logra en esta historia.
Narrada en primera persona, Pausar el juego mezcla un lenguaje cercano a la poesía en prosa con el amor de su autor por el fútbol para narrar la vida de un jugador, su experiencia en el campo, en los entrenamientos, en la camilla y la rehabilitación. Todo en un espacio pequeñísimo, preciso, que permite ver el mundo entero en un rectángulo de césped, en el contacto con el balón, en el instante de la ruptura.