No desciendas
Para Cintia, mudarse con su pareja iba a ser el comienzo de algo hermoso, pero se encuentra con un vacío desgarrador. Una tarde, aparece un misterioso pastel en la puerta de la casa. La paranoia empieza a invadirla, y poco después, un vídeo cae en sus manos: una persona irreconocible asesina sin piedad a dos niños; la escena es tan cruel que las imágenes quedan grabadas en su cabeza. A partir de ese momento, Cintia deberá enfrentar el descenso a la locura, y a la posibilidad de que el asesino del video esté detrás de ella.