Los esbirros del palacio
En 1934, en pleno Maximato, Aurelio es candidato a diputado federal por el partido guerrerense, el cual cuenta con el apoyo popular y de los campesinos. Sus ideales coinciden con los de su partido, pero su inexperiencia en la política juega en su contra. La situación en el estado es tensa y violentos enfrentamientos entre los partidarios de ambas facciones, así como la oferta de una alianza ignominiosa, ponen en riesgo la estabilidad que el idealista candidato se ha esforzado por alcanzar. Para proteger su carrera política y la seguridad de su familia, Aurelio deberá convertirse en lo que tanto había luchado por erradicar.