Cooperari sequitur co-esse
La cooperación como esencia de la persona según Michael Tomasello y Leonardo Polo
En su Curso de psicología general (L.P. XXI), Leonardo Polo dice: “Si de algo nos ocupamos los filósofos es de lo que se podría llamar lo obvio: y si algún interés, o alguna importancia, puede tener la actuación de un filósofo para las personas que no estudian filosofía, es justamente por sacar a relucir lo que es obvio.” (2018, p. 303). Esta idea era recurrente en la enseñanza del filósofo español. Aplicada la idea a este libro: es obvio que el ser humano coopera con otras personas y que su capacidad de comunicación es superior a la de otros animales. Esta obviedad ayuda distinguir “qué nos hace humanos” (Tomasello, 2019).
A través de un recorrido que transita desde las raíces biológicas y evolutivas hasta las alturas de la antropología filosófica, el texto desentraña las singularidades de la cooperación humana, incomparable en su complejidad y trascendencia frente al resto del reino animal. Tomasello destaca el papel de la intencionalidad compartida y la evolución cultural como pilares de esta capacidad distintiva, mientras que Polo sitúa la relacionalidad a nivel de esencia de la persona humana.
En esta obra se despliega una reflexión interdisciplinaria que enlaza la filosofía del co-ser de Leonardo Polo con los profundos hallazgos psicológicos de Michael Tomasello sobre la cooperación humana. Cooperar sigue al co-ser: esto significa que la cooperación humana es fruto natural del acto de ser personal (co-ser), distinto al acto del ser del universo.
Con un lenguaje riguroso y respeto por las diferentes disciplinas que se tratan en el texto, este libro traza un puente entre las ciencias naturales y la filosofía, iluminando la capacidad humana de transformar la propia historia y de trascender las condiciones biológicas mediante la cultura y la colaboración. Una obra que invita a repensar las raíces más íntimas de la condición humana y su vocación esencial hacia la comunión.