Novísimas. Reunión de poetas guatemaltecas (1988-2004)
¿Por dónde se empieza a hablar de la palabra?
Tal vez lo mejor sea decir lo mínimo e ir descubriéndola. Buscar las nuevas voces, las nuevas conjugaciones de letras y de verbos, ampliar los paisajes conocidos, los puntos en los mapas, los nombres que cantan. Viajar a través de poemas a otros espacios siemprehabitados, pero relatados de nuevas formas.
Explorar un universo, no en formación, sino en expansión. Donde más mujeres abrazan su valentía y libertad desbordándose y bordándose al mismo tiempo, a su ritmo, ya sin limitantes intermediarios cerradores de puertas y ventanas.
¿Qué decir de las habitantes de estas páginas?
Que nuestras poetas siempre sean más: que redefinan la literatura, que resignifiquen la escritura, que reescriban el mar. Entender que no se irrumpe ni desquebraja: se continúa la ardua labor de construir juntas, permaneciendo en el camino que han construido para nosotrAs.
Soñado por quienes nacieron y vivieron siendo Diosas, pero fueron desplazadas y condenadas a casi desaparecer. A partir de entonces se hizo tradición: hacernos pequeñitas, menos, pocas. En los rincones habitados, incluso sin conocernos, nos hemos vuelto un cúmulo de cuerpos conectados, hemos vuelto a ser luz; nos salvamos unas a las otras a las otras a las otras; todas.
Que esta antología no sea una vitrina, sino un bellezario, una guía para el viaje, días en calendarios actuales sin buscar que sea de lo que la historia habla, porque la vida es ahora y las mujeres somos hoy.
Guatemala cabe en todos estos poemas, pero estas poetas van más allá de los confines. Son como viento. Existiendo desde la tierra donde nacieron o crecieron. Uniforme negación a seguir migrando de ciudad, de ventana o de idioma para poder ser vistas, escuchadas o comprendidas. Ser más allá de un nombre refugiado entre fronteras, entender la libertad de escribir desde afuera de cada una de nosotras sin abandonarnos en el intento.
Sandra Álvarez
Agosto, 2024