México como visión de la ciudad ideal
Implicaciones de la regencia de Ernesto Uruchurtu Peralta (1952-1966)
Se aborda la actuación de Ernesto Uruchurtu sobre el espacio construido de la Ciudad de México cuando fue regente del Departamento del Distrito Federal. Se expone brevemente al personaje ligado a la estructura de poder político por medio del partido hegemónico PRI. Se explica su forma de proceder desligada de las corrientes en boga sobre la intervención en la ciudad que eran la planeación urbana originada en el movimiento del “City Planning”, el paradigma del urbanismo funcionalista, y el modelo del fraccionamiento unifamiliar, generando una propia manera de actuar sobre la ciudad que es definida como habitabilidad urbana. Esta forma de actuar se deduce de los noventa y ocho decretos de expropiación que realizó, implicando la mejora de la red vial, la creación de parques y jardines, el establecimiento de núcleos urbanos con equipamientos en zonas populares. Se expone cómo conformó el instrumento jurídico a partir del cual fundamentó sus acciones, que fue la Ley de Planificación del Distrito Federal de 1953, y cómo estructuró el instrumento operativo de intervención, que fue la Dirección de Obras Públicas del DDF. Se exponen la interacción de Uruchurtu con los desarrolladores de fraccionamientos y su política de contención, a la vez su identificación con este modelo de crecimiento urbano manifestado en los dos desarrollos de vivienda que construyó, Santa Cruz Meyehualco y San Juan de Aragón. El orden logrado con estos elementos fundamentan la idea principal de la obra, que es la visión de una ciudad capital deseada durante el período de sus estudios universitarios, que fue la década de los años veinte, momento fundamental para la creación del Estado mexicano, visión compartida con otros actores políticos contemporáneos suyos como Jaime Torres Bodet y Adolfo López Mateos, a saber la Ciudad de México como sede de las grandes culturas de américa, a la par de las principales capitales del mundo.