La cicatriz de la sirena
Su escritura nos recuerda a escritores como José Agustín, Gustavo Sainz, Parménides García Saldaña, Luis Zapata o a el mismo Armando Ramírez por su sencillez en la escritura, profundidad y valentía ennsus temas, al hablar de situaciones que conforman nuestro entorno y
que muchas veces no queremos ver, oír ni saber de ellas por incómodas. Esta es ágil, llena de detalles, de sensaciones que retan nuestra imaginación, los ojos del espectador van devorando las palabras situaciones y caracteres que identificamos muy cercanamente, podría ser la tía, la abuela, el hermano, el hijo, el amigo, o el padre de cualquiera de nosotros, podría ocurrir en Monterrey, en Chihuahua, en Guadalajara, en Veracruz, en Ciudad de México, en Colombia, en
Venezuela o en Barcelona, así la amplitud de su verdad. Nos sorprende con conductas y actitudes que deberían ser ya totalmente aceptadas y sin embargo en los vestigios de la mente y en las costumbres esculpidas con cincel en el mármol de nuestra conciencia continúan hundidos como ese buril en el metal de la “conciencia social”. César da una cachetada a las buenas conciencias por lo directo y entrañable de sus cuentos.