No soy el único
No soy el único en el camino de los rotos, ese conjunto de seres dispuestos a vivir las consecuencias que marcan la familia, la sociedad y lo cotidiano cuando el brillo de la personalidad no puede contenerse. En este retrato íntimo, el lenguaje dinámico, la ironía y la empatía cobran un papel fundamental para enfrentar las certezas y las emociones del siglo que nos habita.