Seis años con el general Francisco Villa
En 1916 el chihuahuense José María Jaurrieta decidió dejar los estudios y una vida holgada y unirse al entonces muy perseguido Francisco Villa. Cuando Jaurrieta se sumó a la lucha armada el ejército villista se encontraba en el ocaso de sus días: algunas de sus grandes derrotas y tragedias ocurrirían justamente durante los años entre 1916 y 1920. En su puesto de secretario del llamado caudillo del norte Jaurrieta registró el día a día y los sucesos relevantes de la guerra villista: recopiló anécdotas diversas, desde su incorporación a las filas revolucionarias en 1916, sus interacciones con el general, hasta incursiones y la toma de las plazas de Durango, Torreón y Chihuahua, así como los fracasos y derrotas ocurridos durante su tiempo en la lucha. Sus escritos recopilados verían la luz por primera vez en 1930. Los registros de Jaurrieta proporcionan a la historiografía información de primera mano: sobre los eventos, las decisiones y sobre la figura del famoso general, al mismo tiempo que aportan a la desacralización del ícono, develando su humanidad y arrojando luz sobre sus virtudes, defectos y arrebatos pasionales.