Las piedras parlantes
Apuntes sobre la civilización olmeca
Este libro intenta cruzar las fronteras de codificaciones habituales para adentrarnos en el pensamiento que hizo posibles las obras y las ofrendas monumentales, que tardaron generaciones en concretarse y sentaron las bases de una civilización originaria. Las piedras parlantes hablan de una filosofía de vida que abarcó amplias regiones por siglos; mentalidad comunitaria en busca de la armonía entre Tierra y cosmos, jaguar-serpiente en cotidiana dedicación a ofrendar y conservar el vínculo con la fuente de vida. Como un espejo, la olmequidad se expresa nítida en sus obras y herencias; desarrollaron técnicas y usaron materiales que lograron la perfección en objetos que se convirtieron en clásicos, y sus hacedores, en maestros. Escultores, talladores, alfareros, tejedoras llevaron a lejanas regiones sus refinadas obras enseñando y aprendiendo técnicas que enriquecieron las artes de la antigüedad. La olmequidad es una filosofía, reflexión sobre el mundo material e inmaterial; una cosmovisión unificada que comprometió generaciones y pueblos enteros en proyectos monumentales durante más de un milenio. No hubo en Mesoamérica arquitectura sagrada al azar; todo correspondía a un esquema estelar, según la observación de los movimientos planetarios y estelares, gracias a los astrónomos y su ciencia, a los trazadores de plataformas, patios hundidos y pirámides.