La tutoría en el rendimiento académico y la motivación de los estudiantes universitarios
La necesidad por desarrollar y ofrecer una educación de calidad por parte de las diversas instituciones educativas universitarias genera que internamente se evalúen los procesos de cómo se ofrecen los contenidos educativos de los cursos y de qué manera se transmitan aquellos contenidos a los estudiantes. Evidentemente, los factores que se evalúan y diagnostican en las instituciones educativas para averiguar cómo mejorar la calidad educativa son múltiples, puesto que abarca a todos los individuos que participan del proceso educativo sea de manera directa o indirecta. Así mismo, dentro de los factores aludidos, también se puede señalar las diversas funciones que se despliegan dentro de la institución educativa, tales como la labor de docencia, dirección, gestión, control, apoyo, etc.
Justamente, una de las funciones, a veces ignoradas o poco ejercidas dentro del ámbito universitario, es la labor de tutoría que el docente desempeña. Esta labor desempeña una función relevante dentro del proceso educativo, puesto que permite relacionar al docente, en este caso en su papel de tutor, con sus tutelados en un sentido más integral del que usualmente se relaciona. En otras palabras, la tutoría permite una orientación más efectiva y humana, puesto que su ejercicio implica que el tutor conozca la psicología, la condición social y la capacidad académica del estudiante, de tal manera que puede ofrecer una mejor guía de acompañamiento y asesoría al estudiante durante su estancia universitaria.