Gorriones
“El trato de Ibán de León con la palabra es instintivo, profundo y elementa; es una acumulación de precisos golpes de sombra y de luz dados con el martillo de la cotidianidad sobre la fragua del misterio, sobre el yunque de la condición humana y la perdida forja de la infancia. En su poesía no hallamos fingida intertextualidad o claros referentes académicos o literarios, sino el sencillo decir los actos cotidianos de la persona humana frente a la vida; las palabras y versos de sus poemas surgen de la íntima relación con la sustancia primigenia del mundo.
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La poesía de Ibán de León es un cuchillo recién afilado que corta, con terrible dulzura y singular belleza, un pan de lodo que reparte entre los convidados de la vida y la muerte: Gorriones es un libro de la imposibilidad, un cuaderno del naufragio, el testamento de los habitantes y los amos del miedo, una bitácora de los sobrevivientes del espanto; es el claro testimonio del niño huérfano de mundo que somos todos, abandonados a esta vida fragmentaria, a una posible muerte violenta y destazada, a la fría luz de un sol que yace también encobijado, con la lumbre y los rayos desmembrados.”