La mujer en el espejo
“Dicen que los espejos se han usado para buscar la verdad o para conocer tanto el pasado como el futuro. Pues bien, aquí sentada frente al mismo que le reveló a Tita sus secretos, esos que se ocultaron bajo sus párpados coloreados de azul celeste, cuestiono, indago.
Tita, tú fuiste una de esas mujeres que en cada época embellecen el mundo ondeando a toda asta una vida llena de satisfacciones exentas del cuño mundano.
¿Cuántos secretos no me contaste Tita? Como aquel que guardaste en tu corazón tantos años, cuando tus padres te obligaron a escribirle a Carlos, el hombre español, que con sus hermosas cartas te mostró un mundo diferente al tuyo.
Aquí cuento tu historia amada Tita, que es la misma en que yo me reflejo”.