El mundo Post COVID 19
Visión de unos ciudadanos comunes
¿Existe actualmente algún Noé, que hubiera construido su arca para esta pandemia, mientras que nosotros todos, el resto de la humanidad seguíamos comiendo y bebiendo?
No sabemos de la existencia de ese tal Noé moderno. Sí sabemos que algunas agencias sanitarias y algunas mentes brillantes del mundo preveían la posibilidad de una nueva pandemia viral; pero el caso es que ésta tomó a todo el mundo por sorpresa. Algunos países reaccionaron con mejores reflejos que otros. Nueva Zelanda, Corea del Sur, Alemania, tal vez la misma China. Muchos otros países fueron tomados por asalto. Si esta pandemia hubiese sido una invasión militar el balance resultante de las hegemonías mundiales sería tal vez otro distinto.
El efecto ha sido devastador. Complejos completos de industrias han sido paralizados, como la del turismo, el aerotransporte, los espectáculos masivos, el hospedaje, los restaurantes, por mencionar a los más afectados tendrán que cambiar completamente si quieren seguir existiendo –los que subsistan-. Otros segmentos industriales han tenido viento de cola y han progresado como nunca, como los de la computación en la nube, los del comercio electrónico, las farmacéuticas, los juegos electrónicos. Ha surgido una nueva regla del juego: el “no me toques” para todos los negocios.
Y no sólo la economía ha sido tocada por la pandemia. También la familia, el trabajo, el entretenimiento, la política, la educación y hasta la vida religiosa. Todas esas dimensiones tendrán que adaptarse a las nuevas condiciones del “no me toques.