Años de Venganza
Manuel Mathar
La exposición Años de venganza, de Manuel Mathar, reúne un conjunto de pinturas realizadas principalmente a partir de 2020, en las que el retrato y la naturaleza muerta funcionan como puntos de partida para una reflexión sobre la pintura y sus posibilidades contemporáneas. Está exposición está curada por Daniel Garza-Usabiaga.
En estas obras, Mathar establece un diálogo con distintas tradiciones de la historia del arte mexicano. Su trabajo parte de una mirada atenta hacia la pintura autodidacta del siglo XIX, particularmente hacia la obra de Hermenegildo Bustos, y se extiende hacia las búsquedas de la pintura moderna mexicana del siglo XX. Esta relación con la historia no se plantea como una recuperación nostálgica, sino como un campo de revisión desde el cual el artista interroga los modos en que una imagen puede construirse, repetirse y adquirir nuevos significados.
Los objetos, personajes y escenas que aparecen en sus pinturas están atravesados por asociaciones simbólicas y narrativas. Mathar construye situaciones en las que la elección de un objeto, su disposición o su reiteración pueden modificar aquello que la imagen parece contar. La repetición ocupa así un lugar central: volver sobre una imagen, un motivo o una composición se convierte en una forma de observar sus transformaciones y de explorar aquello que permanece y aquello que cambia.
En Años de venganza, la pintura aparece también como una práctica sostenida en el tiempo. Más que un conjunto de obras aisladas, la exposición permite aproximarse a un proceso en el que cada pintura se suma a las anteriores y establece relaciones con ellas. El tiempo se vuelve, de este modo, una materia más del trabajo: una acumulación de gestos, imágenes, referencias y decisiones que conforman una trayectoria.
A través del retrato y la naturaleza muerta, Manuel Mathar propone mirar nuevamente la tradición pictórica para encontrar en ella no respuestas definitivas, sino posibilidades de transformación. La exposición reúne esas búsquedas y hace visible una pintura que se construye desde la memoria de otras imágenes, pero que encuentra en su repetición y desplazamiento nuevas formas de mirar.