Ese dolor que no existe
A través de Loris, personaje emblema de una generación devorada por la ansiedad vital, la precarización laboral y el tedio productivo, Giulia Caminito elabora un pausado diagnóstico de las angustias y las aprehensiones con que la vida moderna y el mundo contemporáneo fustigan las sensibilidades y las emociones inestables de una población de jóvenes profesionales urbanos que, en la persecución de la eficiencia y el cumplimiento del deber, parece cada vez más propensa, pero paradójicamente menos dispuesta, a tolerar esos dolores inexistentes con que la vida adulta les lacera.