Mezcales de Guerrero
El lector tiene en sus manos un libro extraordinario que debemos a Isaías Alanís, Tulio Pérez Calvo y Emiliano Alanís. Satisface por igual los intereses de información técnica sobre el mezcal, que los más amplios, de carácter cultural, que abarcan los mitos y leyendas, la historia, la antropología y etnología, y otros aspectos vinculados a esta bebida cada vez más representativa de México y de los mexicanos. Permítasenos agregar algunas consideraciones: Con el mezcal ha sucedido un fenómeno social parecido al que se vivió con el tequila hace más de medio siglo, quizás unos setenta u ochenta años. A principios del siglo xx, esa bebida que lleva el nombre de un pueblo jalisciense, era propia solo de los estratos más humildes de los mexicanos; las clases medias y altas no eran afectas a ella y muchos ni la conocían, sobre todo fuera de Jalisco.
Con el llamado nacionalismo revolucionario surgido en los años veinte, sobrevino una revaloración de lo mexicano y así tuvo lugar la primera exposición de arte popular de nuestra historia; en la música y en la literatura también llegó esa corriente de pensamiento y algunos muralistas mexicanos usaban pistolones y bebían tequila. Hoy es una bebida de consumo generalizado.