Breve tratado sobre la estupidez digital
Vivimos rodeados de información, conectados siempre y cada vez menos disponibles para nosotros mismos. Miramos pantallas, respondemos mensajes, acumulamos datos, opinamos de todo. Pero ¿qué ocurre con la atención, con el cuerpo, con la conversación, con el silencio, con el tiempo que se nos va mientras estamos conectados?
Breve tratado sobre la estupidez digital no pretende demonizar la tecnología ni añorar un mundo inexistente. Se detiene en algunas de las pequeñas renuncias de nuestra época: pensar menos, distraernos más, confundir información con conocimiento, velocidad con inteligencia y conexión con presencia.