El arte como trabajo contraproductivo
El valor de una mercancía suele explicarse por el trabajo que costó producirla. La especulación financiera invierte esa regla: el valor no proviene del trabajo, sino de una apuesta sobre su precio en el futuro. De acuerdo con Marina Vishmidt, el arte contemporáneo funciona de forma paralela a las finanzas, aunque su autonomía dependa de mantenerse separado del trabajo y del mercado. Su carácter especulativo, de hecho, se distingue con mayor nitidez cuando aborda el trabajo o el dinero, como en las obras que Vishmidt analiza: una becaria que pasa el tiempo en la oficina, un guardia que custodia su propio salario.
Este número de Lentejuela reúne un fragmento de Speculation as a Mode of Production, adaptación de la tesis doctoral de Vishmidt, junto con una introducción de sus traductores, Malena Low y Ramón Arteaga, que sitúa el texto en su obra, su cine y su militancia intelectual. La traducción, ampliamente anotada, reconstruye las referencias que atraviesan el ensayo —de Marx y Adorno a la teoría de la reproducción social— para acompañar al lector en sus pasajes más densos.