La balada de Rock y Rabito
El viejo Rock, huraño y achacoso, veía pasar sus días de “perro bravo” en el patio trasero. Nadie se acordaba de él, salvo la muchacha que le daba de comer. Pero un buen día, Papá trajo a casa un hermoso conejito blanco que, tras la emoción de la novedad, terminó también en el patio trasero. La sorpresa fue que el perro, lejos de atacarlo, lo convirtió en su único amigo. Comían juntos, dormían abrazados, se correteaban por el patio. Hasta que, un día…