Las Crónicas de Analco La Medialuna
Tomo I
Guadalajara, 1937. Detrás del repique de las campanas y la devoción de los altares barrocos, se esconde una sociedad sitiada por la hipocresía y el pánico. La Pascua de Resurrección ha sido profanada: una serie de crímenes brutales sacude los barrios tradicionales de Analco y Las Cuadritas. Las víctimas, jóvenes marcadas con el enigmático estigma de una medialuna sangrienta, son abandonadas en los atrios de los templos como un macabro desafío a la paz cristiana. La policía, liderada por la incompetencia de Pancho Romero, prefiere fabricar culpables entre los pordioseros y desvalidos antes que aceptar que el monstruo camina erguido.
Solo un hombre se atreve a mirar de frente a las entrañas del horror. Don Diego, apodado por todos en las redacciones como "El Tanque", es el intrépido y veterano periodista de nota roja para el rotativo Las Crónicas de Analco. Armado únicamente con su pesada cámara fotográfica, su libreta grasienta y una implacable intuición analítica, Diego inicia un peligroso asedio que lo llevará desde los cuartos fétidos de las vecindades tapatías hasta los parajes áridos de la ribera de Mezcala de la Asunción y los antiguos grabados de la Cueva del Toro.
En un laberinto donde el asesino —un astuto criminal conocido como El Camaleón— ejecuta una venganza personal nacida de los traumas de una infancia rota, Diego descubrirá que la distancia entre el depredador y el cronista es peligrosamente delgada.