El método disper
De regreso al discipulado personal
Cuando hablamos de discipulado personal no estamos presentando
un programa más, sino la forma de vivir la fe cristiana. La mayoría de las personas asocian la palabra “discipulado” con una clase, un curso y actividades colectivas, esto es un concepto equivocado sobre la auténtica naturaleza del discipulado.
Debemos regresar al modelo bíblico, porque no se trata de innovar o inventar un sistema nuevo, sino de redescubrir la forma en que Jesús formó a sus seguidores. Un discípulo no era alguien que escuchaba enseñanzas de manera superficial o asistía a reuniones. Llamarlos “amigos” no era una figura retórica ni un recurso emocional; era la expresión de un compromiso auténtico que transformaba vidas.
Bienvenidos de regreso al proceso de discipulado personal, para ser discipulados y a su vez, discipular a otros. Porque la clave está en caminar juntos.