Pobre Cristo
Su pasión y las nuestras
Este libro es un compañero de oración. Nos recuerda que, al igual que Jesús fue clavado en la cruz, para luego resucitó, también nosotros, al ofrecerle nuestro sufrimiento, nos unimos a su victoria. Es una invitación para descubrir a Dios como quien nos acompaña y nos sana.
El P. Ottavio de Bertolis SJ, con un lenguaje muy claro, nos ayuda a entender que el dolor no es un castigo, sino una parte de nuestra vida que Jesús mismo se dignó a vivir. Al unirse a nosotros en nuestra humanidad, Él se hizo cargo de cada una de nuestras heridas.
Para todos los que, de una u otra forma, cargamos con el dolor, es un faro de esperanza que nos recuerda que no estamos solos. En cada lágrima y en cada herida, Cristo está ahí, ofreciéndonos su amor y su paz.