Manual para robar cabello
Hace años, Rubén Pichardo llegó a Guadalajara desde el sur (de un sur indefinido) y abrió Ricitos de oro, un establecimiento especializado en la fabricación de pelucas para personas con cáncer. Mientras trabaja en su pedido más reciente, se enreda en amoríos con repartidores de agua, jóvenes desconocidos y Alicia, su vecina, una mujer trans con quien investiga crímenes que ocurren tal vez en su edificio o tal vez en su imaginación, hasta que resulta difícil distinguir lo real de lo imaginado.
La narración alterna estos enredos con fragmentos que reconstruyen, también desde la mirada obsesiva de Pichardo, una historia delirante de la humanidad a partir del cabello. Una historia hecha de pelos, pelucas, barbones, hombres lobo y calvos. Y una humanidad sostenida por algo tan frágil como una hebra.
Así se conforma este práctico Manual para robar cabello, no sólo en un sentido literal, sino también literario y existencial. Como si el cabello fuera el fuego que Prometeo robó a los dioses.