Justicia
El cadáver de una joven aparece en un lugar público, justo cuando hay una ceremonia con el jefe de gobierno de la ciudad como actor principal. En la blusa de ella, escrita con pintalabios, se lee la palabra "Puta". Es obvio que ese caso debe resolverse de inmediato, pues arroja oprobio sobre la autoridad. El modo de lograrlo es fabricar a un culpable, un enfermero que, por practicar la eutanasia a su madre, de por sí ya estaba en prisión. El verdadero asesino no les importa a los funcionarios.