Guerra Estival
Celia descubrió su don para la magia el mismo día en que Argent, su adorado hermano mayor, se fue de casa. Enfurecida, le reprochó que la abandonara en aquella tierra asolada por la guerra, sin saber que sus coléricas palabras infantiles estaban imbuidas de un poder profético que sentenció a su hermano a una vida sin amor.