El teatro clandestino
Emma M. Lion persigue pistas para conseguir entradas para una obra de teatro clandestina mientras lidia con un primo mezquino, una tía implacable y un inquilino fotógrafo tan fascinante como peligroso para su corazón. Emma M. Lion despierta de madrugada con una aparición en su habitación: su primo Archibald insiste en acompañarla a la iglesia porque es 1 de julio, y en St. Crispian's eso significa que empieza el gran juego anual: una búsqueda de pistas para conseguir entradas para una representación secreta de Julio César. La primera pista, escondida en el sermón dominical, los conduce a la zapatería. Allí, una canica la lleva a una moneda, esta a la fuente de Baron's Square y, gracias a la prima Arabella, una palabra griega la guía hasta el pub The Cleopatra, al que debe acceder sola porque Archibald está vetado de por vida. Para obtener el siguiente indicio Emma debe ingerir una bebida infernal que ni los más asiduos del local pueden aguantar. Pero Emma supera esa última prueba y gracias a Niall Pierce identifica la pista, una tarjeta de una tienda de caballero donde finalmente puede comprar dos entradas para Julio César.