Las monjas jerónimas
de la Ciudad de México, siglos XVI al XIX. Estudio osteométrico
El presente texto ofrece al lector parte de la historia de vida de los esqueletos de las monjas jerónimas de la Ciudad de México, a través de la descripción morfoscópica y métrica ósea de los individuos depositados entre 1585 y 1878 en dos áreas muy específicas, las cuales también señalan dos momentos históricos diferentes: el área de Estacionamiento o Casas 5 de Febrero, que fue el primer asentamiento y lugar donde se depositaron los primeros entierros de las monjas, fechado en un periodo que va de 1585 y hasta 1625; y posterior a esta fecha, las inhumaciones de las monjas que fueron realizadas en el área denominada Coro Bajo de la actual iglesia, práctica que llegó a su fin tras cerrarse el claustro en 1878.
La serie esquelética proviene de un salvamento arqueológico realizado entre las décadas de 1970 y 1980, cuyo objetivo era rescatar y restaurar el exconvento de San Jerónimo para destinarlo a uso escolar como sede de la Universidad del Claustro de Sor Juana, A. C.
En la presente obra se incluye un panorama general sobre la orden de las religiosas que originó la serie esquelética, así como datos históricos sobre el convento, las labores asignadas a las mujeres y los requisitos de ingreso —entre los que destacaba ser de origen español o criollo y contar con una dote—. También se aborda la vida y organización conventual, junto con el tratamiento post mortem de sus cuerpos, lo que generó una ocupación continua en las áreas designadas para su inhumación.
De manera resumida, también se describen las condiciones de vida y salud que tenían, destacando los aspectos nutricionales que indican un nivel de vida superior al de la población general.
Parte de la obra se dedicó a la caracterización morfológica de los esqueletos de las monjas para saber cómo eran corporalmente. Se determinó la morfología craneana de manera individual y por grupos temporales (Coro Bajo y Estacionamiento). Asimismo, se asignaron diferencias por grupos biológicos, observando que el cráneo en algunas de ellas, tenían atributos distintos a los del grupo dominante, lo que sugería que no todos los individuos pertenecían a la población española, en contraposición con lo que señalaban los datos históricos consultados.
Esto permitió aplicar nuestros conocimientos sobre rasgos morfoscópicos para clasificar las diferencias craneofaciales observadas, estableciendo varios patrones que definimos como españolas, mestizas/españolas, mestizas/indígenas, indígenas, así como casos aislados de indígenas con modificación cefálica intencional, asiáticas y mulatas. Posteriormente, se aplicó la métrica craneana y una vez establecidas las dimensiones cráneo cerebrales y craneofaciales, el conjunto de datos fue sometido a análisis estadístico para contrastar la hipótesis sobre la conformación de diferentes grupos humanos en la muestra de estudio.
Este procedimiento dio pie a conclusiones sólidas al valuar la teoría observacional frente a los datos métricos, disintiendo así de lo señalado por las fuentes históricas sobre que la población que ingresaba a esta orden, la cual no estaba integrada exclusivamente por españolas o hijas de españoles, sino que incluía otros grupos que históricamente no han sido reconocidos como parte de la alta sociedad novohispana.
El texto presenta, por tanto, una unidad temática en torno a la osteometría y un equilibrio interno entre caracterización métrica, contrastación y conclusiones.