Vivir la enfermedad en el abrazo del resucitado
Este libro nace de una certeza profundamente cristiana: el dolor no es el final del camino, sino un lugar donde Dios sale al encuentro. En medio de la Fragilidad, el Resucitado no se presenta distante, sino cercano, mostrando sus llagas y envolviendo con su amor cada herida. Este abrazo no elimina automáticamente el sufrimiento, pero lo transforma en experiencia de sentido, consuelo y esperanza.