El cine político mexicano
Miradas interdisciplinarias
El cine es una industria cultural y creativa que continúa apasionando las mentes de maestros y estudiantes. En particular, la población universitaria acude a él para hallar metáforas y representaciones de una realidad cada vez más incierta, más líquida, más inasible. Quizás el México de hoy, tan sitiado por el narcotráfico, las pandemias, los cambios políticos, los desastres naturales y la evolución de una cultura que todavía queremos descifrar, tiene la necesidad de recurrir al arte para vislumbrar derroteros en su devenir.
La obra representa el esfuerzo por comprender, a través de productos fílmicos de ayer y hoy, la manera en que han evolucionado las conductas políticas de gobernados y gobernantes y cómo estas conductas han impactado en el México actual. En este sentido, el cine es arte, testimonio de un imaginario, formulación de representaciones y, de paso, objeto de investigación y de reflexión para quienes nos dedicamos a la formación de profesionales en las ciencias sociales.
El libro ubica la imagen, el espacio y la cosmovisión como aspectos que la cinematografía ha sabido explotar con buen tino y diversidad de enfoques. Y es que, en efecto, ¿qué es una película sino la representación de la realidad valiéndose de imágenes en movimiento, en blanco y negro o en color? Estas imágenes y representaciones se mueven en espacios definidos como una ciudad, un pueblo, una plaza, una calle o incluso el microcosmos del espacio doméstico. La esencia de las tramas en estas historias, ficticias o no, está filtrada por cosmovisiones y por otras maneras de expresar la subjetividad. Incluso, se considera que la misma filmación, aun tratándose de un documental, ya implica un recorte de la realidad según los particulares puntos de vista del director.