La ley de lo sublime
Casi todos, en algún momento, hemos tenido la sensación de que algo falta en nuestra vida. Sentimos una carencia de vitalidad y propósito, y entonces nos lanzamos en busca de ese “algo”: viajamos a lugares exóticos, cambiamos de carrera o de relación, adoptamos una nueva práctica psicológica, un nuevo ejercicio físico, nos unimos a un nuevo grupo o causa. Pero pronto regresa la insatisfacción...
Y mientras más buscamos llenar ese vacío, más se profundizan algunos de los síntomas de nuestro malestar.
El consumo de drogas y fármacos está en aumento. Hay altos niveles de violencia en el entretenimiento que consumimos.
Muchas actividades se están convirtiendo en adicción: la comida, los dispositivos tecnológicos, las redes sociales, los videojuegos, la pornografía... La soledad crece entre la población, junto con la depresión que a menudo la acompaña, y esto se ve reflejado en las elevadas tasas de suicidio.