Los diarios de Emma M. Lion
Tras la muerte de sus padres y su paso por Fortitude, el internado para señoritas en el que conoció a su buena amiga Mary, Emma ha pasado varios años viviendo con su insoportable y tiránica prima Matilde, obligada a atender cada uno de sus caprichos. Mientras tanto, el primo Archibald ha stado a cargo de Lapis Lazuli House, la casa que sus padres le dejaron al morir en el encantador barrio de St. Crispian's, y manejando la herencia de Emma a su antojo. A punto de alcanzar la mayoría de edad, Emma está decidida a recuperar su casa y tomar las riendas de su vida. Pero el tiránico Archibald se niega a ceder sin luchar, cierra con llave la biblioteca y relega a Emma al desván. Para colmo, ni siquiera es un desván entero, sino solo una parte, ya que Archibald, para poder costear su inexplicable afición a las batas matutinas, tabicó una parte de la casa, que bautizó como Lapis Lazuli Minor, con la intención de alquilarla. Pero Emma no va a rendirse.