Caballo blanco el mundo
La inconcebible novela del Maestro narra (si es que “narrar” sigue siendo la palabra) el día errante de un poeta septuagenario (“el Maestro”) que camina por Tijuana acompañado por presencias que se resisten al concepto tradicional de “personaje”: Cheli, Margarita y Sylvia Plath. En paralelo, el libro presenta una línea metanarrativa en forma de “notas de autor”, y el modo en que ese intento de escritura se convierte en quiebre: la memoria se vuelve maleable, los ejercicios de imaginación se le regresan y la novela se vuelve imposible de concluir. En ese doble movimiento (deriva del Maestro / derrumbe del autor), el libro apuesta por un artefacto que lleva al límite (en lugar de intentar “probar” o “corregir”) los conceptos de ficción, de no ficción y de autoficción: la literatura como forma imperfecta; es decir, que no importa que esto sea literatura (que lo es), sino que transmita algo.