La muerte del tiempo
El tiempo fue un don. Después, una tentación. Ahora es una sentencia. Nathan ya no es el Portador. Rompió las reglas y el mundo se está rompiendo por su culpa. Y aunque no puede deshacer sus errores, puede intentar recuperar a Adam... Y solo el demonio que tiene dentro y el nuevo Portador pueden ayudarle a conseguirlo. Después de toda una vida siendo su mejor amiga, Lilith estaba convencida de que había perdido a Nathan para siempre. Se han perseguido, odiado, y han estado a punto de acabar el uno con el otro. Pero quizás su destino nunca fue matarlo, sino salvarlo. No del Amuleto, ni siquiera de su demonio. Sino de sí mismo. Después de toda una vida anclado en el pasado, Darien sabe por fin qué quiere de su futuro. El problema es que una condena pende sobre su cabeza y lo más probable es que no haya salvación posible, ni para él ni para la persona que ama. O quizá sí. Quizá exista alguna manera de vencer en la partida de los dioses. Pero hay juegos que no se ganan sin sacrificios.