La señora Dalloway
La señora Dalloway, La historia comienza una soleada mañana de 1923 y termina esa misma noche, cuando se despiden los invitados de una fiesta que se ha celebrado en la mansión de los Dalloway. Aunque en el curso del día sucede un hecho trágico, lo verdaderamente esencial de la obra estriba en el talento de Virginia Woolf para ahondar en la mente de los personajes con un lenguaje capaz de dibujar los ritmos escurridizos de la conciencia, y de expresar la condición de la mujer de un modo a la vez íntimo y objetivo.