Los habitantes del mundo
Los habitantes del mundo nos recuerda que todos somos viajeros de paso; criaturas efímeras que dejan tras de sí pequeñas huellas de eternidad.
André Mayer imagina civilizaciones perdidas, aldeas suspendidas entre dos mundos, ancianos que vuelan aferrados a un paraguas y espejos capaces de revelar la verdad más inquietante: el paso del tiempo.
Cada historia pregunta: ¿Qué lugar ocupa el ser humano en el universo? ¿Qué valor tienen la memoria, la vejez, la belleza, la lealtad o la compasión? ¿Qué permanece cuando desaparecen las certezas? La imaginación se convierte en una herramienta para pensar el presente.
Los habitantes del mundo lo hacen desde el asombro, otras desde la pérdida, el humor, la nostalgia o la esperanza. En todos los casos, sus historias iluminan aspectos de nuestra existencia.
La imaginación y la reflexión avanzan tomadas de la mano en medio de la incertidumbre.