Dirigir actores
cómo crear actuaciones memorables para cine y televisión
Colaborar con actores es, para muchos cineastas, la última frontera, la parte más aterradora y la que más anhelan: la parte humana, el lugar donde se produce la conexión. Dirigir actores, cómo crear actuaciones memorables para cine y televisión, en su edición del XXV
aniversario, aborda los desafíos de la relación entre actores y director; los escollos de lo que la autora llama “dirección por resultados”; cómo desmenuzar un guion; cómo prepararse para las sesiones de cásting; cuándo, cómo y si es necesario ensayar. Todo ello con referencias actualizadas, ideas ampliadas, capítulos más detallados sobre el ensayo y el análisis del guion (utilizando una escena de Matrix) y dos capítulos completamente nuevos, uno sobre cómo dirigir niños y otro sobre la comedia. Esta edición recupera también la experiencia de trabajar la dirección de actores en condiciones de pandemia, particularmente la selección de reparto y el ensayo. Tras veinticinco años de ser el estándar de la industria para infundir confianza a los
cineastas, Dirigir actores persevera en su misión: guiar a directores, actores y escritores hacia las profundidades de la estimulante labor de crear personajes que el mundo jamás olvidará. Weston se ha propuesto ofrecer a sus lectores, alumnos y profesionales la compilación más completa de su conocimiento, como una compañía dispuesta a proponer nuevas ideas y sugerentes cuestionamientos sobre el oficio de contar historias y representarlas. Entre los cambios específicos está la profundización de apartados como «El acontecimiento emocional» o «El análisis del guion», en el que se utiliza una escena de Matrix. Además de reelaborar «El ensayo», pensando en que sea explícitamente útil para
los profesores de escuelas de cine y de talleres privados, y sirva de guía para directores que deseen crear sus propios espacios para el trabajo de ensayo; también fueron ampliados los apéndices «Lista breve de verbos de acción» y «Lista extensa de verbos», organizada
ahora en categorías emocionales.
Con una cuidadosa traducción de Laura Irene González Mendoza, el libro está dedicado originalmente a directores y actores, el libro es también una referencia obligada para editores, guionistas, directores de fotografía, artistas de animación, productores y muchos más; pues todos los que trabajan en industrias creativas pueden beneficiarse de
un análisis más profundo del personaje, la trama y las relaciones, que es lo que se propone esta obra y, desde luego, para profesores y estudiantes de actuación, de teatro y de todas las áreas de la cinematografía y el audiovisual.