Llámame por tu nombre
En un verano lejano en la rivera italiana, Elio le da la bienvenida al nuevo huésped de su padre, a quien se convence de inmediato que odiará. Es que, con sus comentarios repletos de sarcasmo y sus camisas holgadas, Oliver es la imagen viva de la arrogancia.
Pero la convivencia forzada, las largas caminatas por calles arboladas, las
competencias de tenis y los almuerzos bañados de sol, hacen que florezca una impensada amistad entre los dos.
Pronto, Elio se encuentra anhelando hacer reír a Oliver y codiciando destellos de su piel brillante junto a la piscina. Hasta que la conexión se hace innegable y el verano inquieto los entrelaza en una intimidad tan
perfecta que ambos temen jamás volver a encontrar algo igual.