Inventario de depredadores domésticos
Verena Cavalcante nos cuenta que la infancia es la principal fuente de inspiración de este libro: un mundo idealizado por los adultos, en el que los niños son criaturas puras y sin mácula. Pero el telediario nos descubre todos los días que esto no es así. Que los niños son seres vulnerables ante la boca hambrienta del mundo y que son devorados por el abuso sexual, la violencia doméstica, los apuros económicos o las carencias sanitarias. Y, aun así, la inocencia perdura y eso es lo que la fascina. Por ese motivo sus textos resultan tan inquietantes: porque el lector adulto es consciente de los peligros, del mal que se despliega alrededor del niño protagonista, sin que éste llegue a comprender qué demonios está pasando.