Cánticos delirantes
25 diálogos
Mercedes de la Cruz -escritora, directora teatral, actriz- construye en "Cánticos delirantes", una sofisticada arquitectura que, con el diálogo teatral como vehículo, resulta una carta de amor a dos bandas: por un lado, coloca al centro a personajes de la tercerea edad, a menudo relegados por la dramaturgia mundial, a hablar con desenvoltura de su presente, sus inquietudes cotidianas, y -en suma- dar testimonio de su vitalidad. Por otro, la autora le regala al teatro, veinticinco cuadros que, para quienes gustan de la actuación, resultan un agasajo: Caracteres definidos con inteligencia, escenas llenas de sentido del humor y estimulantes arcos dramáticos.