Santita del agua clara
Tras el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, dos hermanos quedan bajo el resguardo de su abuela en la Ciudad de México porque sus padres se han ido a cumplir el sueño revolucionario. En esa casona en la Portales, donde el frío se cuela hasta los huesos incluso en los días más soleados, Mari y Carlos crecen entre sombras que acompañan el miedo y la ternura. La vida da un giro sin retorno cuando la abuela los lleva al pueblo de San Simón, siguiendo el llamado sobrenatural que ha tocado a Mari. Veinte años más tarde, tras la muerte de la abuela y el aviso del desalojo de la vieja casa en la Portales, Carlos decide regresar a los recuerdos más punzantes de su infancia, cuando su hermana se transformó. Entre el polvo y los murmullos del pueblo, entre los ecos de lo que fue y el caudal del río que le arrebató la poca felicidad que tuvo, regresan los nombres, las promesas y los cuerpos. Y allí, en ese lugar en donde perdió todo, comienza a revelarse la verdad sobre Mari, y sobre aquello que nunca, nunca, se fue.