Un rey de verano
Gaspar tiene diecisiete años y un plan para el verano que no incluye precisamente el descanso: viajar a Santino, un pequeño e idílico principado al norte de Italia. Pero no va como turista, sino a trabajar duro como ayudante de jardinero en el palacio real. Su rutina de sol y tierra se ve sacudida cuando se cruza con Luca Calliveri. Luca no es un chico cualquiera; es el heredero al trono de Santino. Sin embargo, tras los muros del palacio, la vida del príncipe es una jaula de oro: Vidas opuestas: Mientras Gaspar conoce el valor del esfuerzo y la libertad, Luca vive aislado del mundo real, protegido por el protocolo y carente de conexiones auténticas. El choque inicial: Su primer encuentro es desastroso y Gaspar no duda en mostrar su frustración ante la actitud del príncipe, convirtiéndose en la primera persona que no lo trata con reverencia. Una amistad inesperada: Lo que empieza como una relación tensa se transforma en un vínculo profundo. Gaspar se convierte en la ventana de Luca hacia el exterior, y Luca descubre en Gaspar a alguien en quien confiar por primera vez.