Veranos en ámbar
En el recinto de la Escuela Mirai, antaño señalada como una secta, aparece el esqueleto de un niño.
Noriko, abogada, se pregunta si el cuerpo podría pertenecer a una chica a la que conocía. Durante la primaria, asistió a un campamento de verano en la Escuela Mirai, donde algunos niños vivían separados de sus padres con el objetivo de fomentar su independencia. Noriko, que no lograba adaptarse en la escuela, entabló amistad con una niña que le prometió que serían amigas para siempre. ¿Y si aquella niña hubiera muerto?
Se abren las puertas a los recuerdos de hace treinta años, y la amistad y la culpa de la infancia comienzan a aflorar.