Bitácora de una mudanza
Narra no sólo la experiencia traumática de desprenderse de un hogar después de un arraigo de más de veinte años sino el enfrentamiento a memorias profundamente enraizadas sobre momentos fundamentales de la vida, como el cuidado final y la muerte de la madre, que dejarán huella en el corazón, pero también en los espacios que habitamos. Una muda de piel que implica dejar el orden y dejarse tragar por la amenaza terrorífica del caos, que implica la pérdida de control.
El personaje principal no es la protagonista que expone los acontecimientos, sino la casa, ese ente que guarda nuestra impronta energética, los recuerdos y el ADN que va quedando tirado como parte del acontecer de la vida que transcurre entre sus paredes.