Ecos de las voces de mi sangre
Motivado por el amor a mi pueblo y a mi gente, presento las líneas más abajo plasmadas, con el propósito de que el tiempo no vaya a borrar la historia escrita con sudor y grandes esfuerzos, por parte de quienes crearon a Ignacio Ramírez, municipio de Tonalá, Chiapas, México. En dichas líneas trato de asentar algunos datos obtenidos, en gran parte, por la tradición oral, dada la ausencia significativa de referentes documentales que notifiquen sobre la fundación de este adorable pueblito que me vio nacer y cuyas tierras me prodigó los alimentos para posibilitar mi existir en comunión con el mar, el cual, también, me arrulló con el cantar de sus olas.