Los que rezan en invierno
Desafió su naturaleza, al destino e incluso a su creador, con la esperanza de que el alma que amaba algún día le correspondiera. Por décadas anduvo en búsqueda de aquellos ojos que le permitieron saber que era capaz de sentir, mas al hallarlos de nuevo, el regocijo del encuentro se vio eclipsado. Iván apareció… entonces la sombra de la soledad lo acechó de nuevo.
En su segunda novela, Mauricio Cruz Navarrete expone una vez más las pasiones humanas, a través de las vidas de Alejandro, Viviana y Gustavo, quienes, al llegar a la madurez de sus vidas, deben purgar los errores de su pasado para encontrar la felicidad que les fue arrebatada. Una historia donde los pecados, las virtudes y los valores se enfrentan en una batalla silenciosa, cuyo objeto son las almas de las mujeres y los hombres que transitan de la felicidad a la miseria, y que al final serán juzgados con la misma vara: el amor.
Los que rezan en invierno no es una secuela, pero sus páginas dialogan con Café de otoño, la primera novela del autor, donde algunos personajes que parecieron enviados al olvido, tienen en estas páginas la justa continuidad de su historia