El enigma del caso H2
La novela nos introduce en la acomodada colonia Florida de Ciudad de México, presentando a la familia González como un arquetipo de estabilidad burguesa. Esta calma se ve amenazada por dos vectores convergentes: el ambicioso proyecto de energía de hidrógeno (H2) liderado por Alberto, el padre de familia, y la contratación de Ernesto, un chófer modélico que oculta una agenda siniestra. Ernesto, cuya verdadera identidad es Alfredo Matienzo, es un espía industrial al servicio de corporaciones petroleras, y se infiltra en la intimidad doméstica seduciendo psicológicamente a la madre y cautivando al adolescente Pepe.
La trama escala desde una inquietud costumbrista hacia un thriller tecnológico cuando Ernesto despliega una red de vigilancia y amenazas, culminando en el secuestro exprés de Alberto. La narrativa se fractura geográficamente con la huida de la familia a Querétaro, donde Pepe y su amigo Sebastián, con la sagaz guía de la abuela Anita, desentrañan la identidad del espía. La obra alcanza su clímax en una lucha contrarreloj para evitar el sabotaje de la planta H2, resuelta mediante una intervención masiva de la Interpol y un enfrentamiento físico en las azoteas que marca el fin de la inocencia del protagonista.